Por qué creamos Karchu
Los extractos bancarios son el registro financiero más disponible en todo el mundo y uno de los más difíciles de procesar. Casi cualquier persona puede descargar uno. Casi nadie puede usarlo sin dedicar horas a limpiarlo.
El problema con el que no dejábamos de tropezar
Contables, propietarios de pequeñas empresas y prestamistas terminan haciendo el mismo trabajo manual: abrir un PDF, transcribir filas a una hoja de cálculo, adivinar qué significa un código bancario criptico y esperar que los totales cuadren. Es lento, es propenso a errores y los errores suelen salir caros.
Las conexiones bancarias resuelven parte de esto, pero solo para cuentas que se pueden conectar, en países donde existen estas conexiones y retrocediendo solo hasta donde el proveedor lo permite. Los extractos impresos llegan más atrás en el tiempo y existen en todas partes.
Lo que decidimos construir
Una herramienta que parte del documento en lugar de la conexión bancaria, lo lee por completo, lo categoriza de forma útil y es transparente con la cantidad de datos que logró extraer. La conciliación frente a los saldos impresos es fundamental para esa transparencia.
Hacia dónde vamos
Más idiomas, más bancos reconocidos de forma nativa, integraciones contables más profundas y mejores herramientas para equipos que gestionan varios clientes a la vez.
Esta traducción se proporciona para su comodidad. La versión en inglés es la vinculante.